Maria era una niña simple. Como toda niña de 9 años, su pasión eran las muñecas, que tanto cuidaba y mimaba. Pero a diferencia de las demás, ella no salia afuera a disfrutar de la brisa y el sol de verano. Su madre no la dejaba ni mirar por la ventana. En las calles el mundo era hostil y siniestro para una nena. Pero ,cuando su mama dormía, ella se escondía a leer viejos libros polvorientos. Algunos cuentos, poesías, relatos que no la soltaban. Por mas que no conocía la calle.. conocía el mundo.

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